Probióticos y diarrea por antibióticos: estudio PLACIDE

diarrea 2El estudio PLACIDE ha sido publicado recientemente en Lancet y su objetivo es evaluar la eficacia de los probióticos para prevenir la diarrea asociada al consumo de antibióticos de amplio espectro en pacientes mayores. Es un ensayo multicéntrico, randomizado y doble ciego llevado a cabo en varios hospitales del Reino Unido y apoyado por el National Institute for Health Research.

Se reclutaron pacientes mayores de 65 años ingresados y que recibieron antibióticos (oral o parenteral) durante el estudio o la semana previa y por cualquier indicación (penicilinas 72%,  cefalosporinas 24% y quinolonas 12%). El grupo experimental recibió un preparado de varias cepas de Lactobacilli acidophilus más Bifidobacteria bifidum con 6 × 1010 organismos y una posología de una dosis diaria durante 21 días.

En el análisis final por intención de tratar se incluyeron 1470 pacientes en el grupo experimental y 1471 pacientes en el grupo control. Sólo el 53% de los pacientes tomó todas las dosis de probióticos. No se objetivaron diferencias en la aparición de diarrea asociada a antibióticos durante las 8 semanas siguientes: 159 (10,8%) casos con probióticos y  153 (10,4%) con placebo (RR: 1,04; 95% CI 0,84-1,28; p=0,71). Tampoco fueron efectivos para prevenir la diarrea por Clostridium en las 12 semanas posteriores: 12 (0,8%) pacientes en el grupo de los probióticos y 17 (1,2%) en el grupo control (RR 0,71; 95% CI 0,34-1,47; p=0,35). Ni hubo diferencias en la aparición de efectos secundarios.

diarrea 1Una revisión Cochrane en 2010 sugería que los probióticos tenían un efecto protector en la diarrea por antibióticos en niños aunque recomendaba realizar ensayos clínicos con un gran número de pacientes que permitieran confirmar la eficacia de estos preparados (especialmente con Lactobacillus rhamnosus o Saccharomyces boulardii) y permitieran solventar el riesgo de sesgo por la alta tasa de abandonos. Y en Mayo de 2013 se publicó otra revisión Cochrane de 23 estudios que mostraba una eficacia moderada de los probióticos  en prevenir la diarrea por C. difficile asociada a antibióticos en pacientes inmunocompetentes (niños y adultos).

Los autores del estudio PLACIDE señalan que su trabajo es ese gran ensayo clínico que viene a resolver los problemas que señalan las revisiones Cochrane anteriores: alto número de pacientes reclutados y en diferentes centros (la mayoría de los ensayos evaluados en la revisiones Cochrane eran de un número pequeño de pacientes y en un solo centro) y con una misma presentación y dosis de probiótico. Por otra parte, el grupo de edad seleccionado (no se incluyen niños y sólo adultos mayores de 65 años) podría explicar algunas de las divergencias en los resultados.

Las Bacterias no entienden de Modas

Si alguien había pensado en dejar de usar su clásica bata blanca de manga larga por miedo a contaminar (o contaminarse) con las ubícuas bacterias, puede estar tranquilo: los modernos uniformes de manga corta y fácil lavado se contaminan exactamente igual.

En el siguiente estudio No Bacterial Advantage Found in Short-Sleeved Uniforms prospectivo aleatorizado, no se encontraron diferencias significativas en la presencia de bacterias ni Staphylococcus aureus meticilin resistente en las batas blancas de manga larga habitualmente utilizadas comparadas con los nuevos uniformes de manga corta y renovados a diario, tras una jornada habitual de 8 horas, entre los médicos de una unidad de Medicina Interna de un hospital universitario.

Como vemos, las bacterias no entienden de modas y colonizan casi todo lo que se cruza en su camino (batas, barbas, teléfonos móviles, corbatas…)

Lecturas “científicas” para el fin de semana: la corbata, la gripe y las infecciones nosocomiales

La primera regla de los estudios científicos es que…nadie los lee.

Probad con esta noticia sobre las medidas tomadas en 2009 por el gobierno mejicano contra la propagación de la infección por el virus de la gripe. A veces es mejor no leer algunos “estudios científicos”.

http://improbable.com/2009/05/08/mexican-precautions-uk-necktie-vector-study/

Teléfonos móviles: fuente de infecciones nosocomiales

Según un estudio, el 43,6% de los profesionales sanitarios de un hospital tenía un teléfono móvil contaminado con bacterias, algunas de ellas capaces de causar infecciones graves.

Las infecciones relacionadas con la atención sanitaria (IRAS) y, en especial, las adquiridas durante la estancia en el hospital, representan un problema de salud pública. La vía más frecuente de transmisión de los patógenos nosocomiales es por contacto a través de las manos de los profesionales sanitarios. Además, las superficies contaminadas de los objetos presentes en el hospital como, por ejemplo, el equipamiento médico, también pueden representar una fuente de infección.

En los últimos años, varios estudios han sugerido que los teléfonos móviles de los profesionales sanitarios portan con frecuencia microorganismos. Continuando con esta línea de trabajo, un estudio ha descrito la flora bacteriana presente en los teléfonos móviles de los trabajadores de un hospital de 450 camas situado en Arabia Saudí.

Más información en http://www.msc.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/boletinAgencia/suplementoSeguridadPaciente/10/breves2.html

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