Infecciones de Transmisión Sexual en España: actualización a 2010

Se acaba de publicar el informe del Centro Nacional de Epidemiología sobre la Vigilancia Epidemiológica de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) entre los años 1995 y 2010. El informe recoge datos obtenidos a través del sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO) y del Sistema de Información Microbiológica (SIM), este último centrado en la vigilancia epidemiológica de herpes genital y Chlamydia trachomatis, actualizando así los comentados hace ya 1 año en una de nuestras entradas.

En el año 2010 se notificaron al sistema EDO 1.944 casos de infección gonocócica y 2.909 de sífilis (tasas por 100.000 habitantes en el conjunto de la población española de 4,27 para la gonococia y 6,39 para la sífilis). Se mantiene por tanto la tendencia en alza observada para ambas ITS desde el inicio de la década de los 2000. Desde el año 2004 las tasas de sífilis superan a las de infección gonocócica.

En el año 2010, el SIM recogió 920 diagnósticos de Neisseria gonorrhoeae, 948 de Chlamydia trachomatis y 333 de Herpes simple (tipo 1, tipo 2 y no tipado). El 83,4% de los diagnósticos de Neisseria gonorrhoeae se produjeron en hombres, mientras que los diagnósticos de Chlamydia trachomatis y herpes simple fueron más frecuentes en mujeres (54,5% y 72,4%, respectivamente). El
grupo de edad más afectado fue el de 25 a 34 años (38,5% de los diagnósticos de N. gonorrhoeae, 44,8% de C. trachomatis y 37,9% de herpes simple). Estos datos coinciden con el sistema EDO en describir un aumento de diagnósticos microbiológicos a partir del año 2002 para el gonococo, la clamidia y herpes.

Debemos por tanto continuar alerta. El manejo efectivo de las ITS constituye la base para su control, ya que previene el desarrollo de complicaciones y secuelas, reduce la diseminación de las infecciones en la comunidad y brinda una oportunidad única para educar a la población sobre la prevención del VIH.

Es preciso un abordaje integral ante la sospecha de una ITS, basando el manejo de la misma en los siguientes aspectos: diagnóstico, tratamiento, evaluación de contactos sexuales, educación y notificación del caso.

Infecciones de Transmisión Sexual en Europa 1999-2009

Acaba de publicarse el primer informe del European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC) sobre  vigilancia de infecciones de transmisión sexual (ITS). Dicho informe recoge datos epidemiológicos de los países miembros de la UE, entre los años 1990 y 2009, de cinco procesos en seguimiento: sífilis, sífilis congénita, gonorrea, chlamydia y linfogranuloma venéreo.

Aunque los datos deben tomarse con cautela, dadas las notables diferencias entre los diferentes países en cuanto  a los sistemas de registro y notificación, podemos afirmar que las ITS presentan una incidencia en constante aumento, notificándose alrededor de 344000 casos en 2009, predominantemente en mujeres y en población joven.

Comparación de indicadores entre chlamydia, gonorrea y sífilis, EU/EEA 2009
Indicadores 2009 Chlamydia Gonorrea Sífilis
Nº casos/100000 hab 185.0  9.7 4.5
Nº países informantes 23 28 29
Tendencia 2006-2009 +42% -9% -7%
Relación Hombre/mujer 0.7 2.6 3.1
% población joven (15-24 años) 75% 44% 17%
% hombres con prácticas homosexuales 4% 24% 51%

La infección por chlamydia constituye la ITS de mayor frecuencia en toda Europa, más frecuente en mujeres, y un 75% de los casos se diagnostica en población joven. La incidencia real es probablemente mayor que la publicada.

Chlamydia Casos/100000 hab UE 1995-2009

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La gonorrea presenta una incidencia global de 9.7/100000 hab, tres veces más frecuente en hombres, 40% de los casos en jóvenes y casi la cuarta parte de los casos en hombres que mantienen contactos homosexuales. En cuanto a las tendencias observadas, países que experimentaron un descenso en los 90 presentan de nuevo un marcado incremento, como es el caso de España y otros países de nuestro entorno. 

Gonorrea: relative increase or decrease, EU/EEA, 2006–2009

 Finalmente, la sífilis presenta incidencias en  torno a  4,5 casos/100000 hab., tres veces más frecuente en varones, la mayoría en >25 años y la mitad de los casos en relación con contactos homosexuales entre hombres. Aunque la tendencia global muestra un descenso progresivo, en algunos países, como España, se ha producido un marcado incremento probablemente en relación con el aumento de casos entre hombres.

Syphilis: relative increase or decrease, EU/EEA, 2006–2009

Infecciones de Transmisión Sexual: No Podemos Bajar la Guardia

Revisando la web encuentro una referencia en el blog Pediatría Basada en Pruebas sobre un reciente informe del Centro Nacional de Epidemiología sobre la Vigilancia Epidemiológica de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) entre los años 1995 y 2009. El informe recoge datos obtenidos a través del sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO) y del Sistema de Información Microbiológica (SIM), este último centrado en la vigilancia epidemiológica de herpes genital y Chlamydia trachomatis.

Los resultados del informe no pueden pasar desapercibidos: “muestran un cambio de tendencia claro de las ITS sometidas a vigilancia epidemiológica, las cuales aumentan a partir del inicio de la década de los 2000. Destaca en particular el importante incremento en la incidencia de sífilis, que a partir de 2004 supera las cifras del año 1995 así como también a los casos notificados de infección gonocócica“.

No podemos por tanto bajar la guardia. El manejo efectivo de las ITS constituye la base para su control, ya que previene el desarrollo de complicaciones y secuelas, reduce la diseminación de las infecciones en la comunidad y brinda una oportunidad única para educar a la población sobre la prevención del VIH.

Dadas las características particulares de estas infecciones, como son:

  • su curso  subclínico o asintomático, sin perder por ello su potencial de transmisibilidad,
  • la coexistencia de varias de ellas en un mismo paciente en el mismo momento
  • el  sinergismo de las ITS en relación con la infección por el VIH, cuya transmisión se ve extraordinariamente facilitada por la presencia concomitante de cualquier otra ITS
  •  no son enfermedades localizadas y confinadas al área genital, y muchos de sus síntomas están motivados por complicaciones locales de las ITS que a veces no se relacionan con ellas, como embarazos ectópicos, la esterilidad, el cáncer de cérvix, la morbimortalidad perinatal o la perihepatitis.

Es preciso un abordaje integral ante la sospecha de una ITS, basando el manejo de la misma en los siguientes aspectos: diagnóstico, tratamiento, evaluación de contactos sexuales, educación y notificación del caso.

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