ESTUDIO ARESC: Etiología y Sensibilidad de los Uropatógenos identificados en Infecciones Urinarias

Las infecciones urinarias constituyen uno de los motivos más frecuentes de consulta por procesos infecciosos en Atención Primaria y en urgencias extrahospitalarias, fundamentalmente las cistitis agudas no complicadas, y suponen un elevado consumo de antimicrobianos.

La disponibilidad de guías de manejo de estos procesos ajustadas al patrón de resistencias de los gérmenes más habituales de la zona es uno de los factores fundamentales para el uso racional de los antimicrobianos.

El manejo de la cistitis aguda no complicada es habitualmente empírico. Antes de indicar un antibiótico debemos asegurarnos que el proceso que tratamos es realmente infeccioso. Recientemente se ha validado en mujeres de la población general una regla diagnóstica basada en al presencia de tres indicadores : disuria, leucocituria y nitritos en orina. Su aplicación producía un 23% de descenso de las prescripciones de antibióticos y un 40% de las prescripciones inadecuadas.

Recientemente se han publicado en Medicina Clínica los resultados del estudio ARESC, estudio observacional, prospectivo y multicéntrico, realizado en 9 hospitales españoles, que incluyó de forma consecutiva 803 mujeres, de edades entre 18 y 65 años, con cistitis no complicada, con el fin de identificar la etiología y evaluar su sensibilidad a 9 antimicrobianos.

El urocultivo fue positivo en el 87,7% de las muestras. De un total de 650 uropatógenos, Escherichia coli fue el más frecuente (79,2%), seguido por Staphylococcus saprophyticus (4,4%), Proteus mirabilis (4,3%), Enterococcus faecalis (3,2%) y Klebsiella pneumoniae (2,3%).

E. coli mostró una elevada sensibilidad a fosfomicina (97,2%), nitrofurantoína (94,1%) y algo menor a ciprofloxacino (88,1%). Las tasas de resistencia a fluorquinolonas fueron más elevadas en mujeres postmenopáusicas. E. coli sigue presentando unas elevadas resistencias a ampicilina (65%) y a cotrimoxazol (34%), y en la actualidad, aproximadamente un 25% de las cepas son resistentes a amoxicilina/clavulánico y cefuroxima. Sorprende este último dato si lo comparamos con estudios previos, aunque se incluyen en el total resistencias intermedias; sólo un 3,6 y 1,7% respectivamente son resistencias altas.

Estos hallazgos corroboran publicaciones similares en nuestro entorno, y apoyan la recomendación del uso de fosfomicina trometamol como terapia empírica de elección de las infecciones urinarias bajas no complicadas de la mujer, reservando amoxicilina/clavulánico como alternativa y restringiendo el uso de fluorquinolonas para el tratamiento de infecciones recurrentes y complicadas según el resultado del antibiograma.

2 comentarios

  1. […] prescrito, si atendemos a las mismas recomendaciones de la IDSA y a los datos sobre las resistencias a quinolonas de E. coli, el germen más frecuentemente involucrado en estas infecciones, levofloxacino no parece la […]

  2. […] of Fluoroquinolone-Resistant Sequence Type 131 as a Major Causative Pathogen, y conociendo los patrones de resistencia de los uropatógenos en nuestro medio, quizá debamos revisar nuestras recomendaciones. Valora esto: Share this:Me […]

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